Basta...
el sol a decidido callar,
mientras la luna se posa sobre tus labios de cuarzo...
La lluvia es mi amante constelada en lagrimas divinas...
en ella este dolor de no tenerte es solo un pulso herido que divaga en el aire...
A ti te hablo...
Oh lluvia,
solo en ti ella esta a mi lado,
solo tu la traes con este dolor que me sabe a hiedra...
Y la noche es de sangre
por mi derramada en el claro del cielo enlutado...
Cuando en mi verbo,
paladeo tu nombre al viento....
estas tu
L
l
u
v
i
a
.
.
.
infinita amante de soledades
a temporales...
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