Me voy..
y la fragua de tu mirada quemada en mi pecho, en mi frente...
en mi alma...
Cisma telúrico alveolar...!
y las sombras meretrices que deambulan por la habitación ya no me aterran,
ahora las acojo en mi vació...
se van...
Bajo este sauce invernal que hoy me se,
transmuto el beso en una mirada mientras sonríes...
Por el sendero que trazaste en la palabra,
tras la migaja de tiempo del cual blasfemo,
me sumo en tu alma...
Y esta balada ciega gris me deja,
con la lagrima en la garganta,
y la hostia de mi amor bajo el brazo,
a la espera de tu corazón...
Ah diosa de cristal impalpable en oleos capilares!
Bautizado!
ResponderEliminarHAHAHAHA